Sentía mi cuerpo “desordenado”
“Yo no buscaba magia, buscaba estabilidad. Probé por mi cuenta con tés, cambios sueltos, y suplementos genéricos que encontré en cualquier parte. Un mes ‘bien’, el siguiente otra vez lo mismo. Lo que me ayudó fue elegir una rutina y sostenerla sin cambiar todo cada semana. A las semanas se notó en detalles: menos hinchazón, el mes más llevadero, y una sensación de ‘ok, esto sí lo puedo sostener’. No fue de un día para otro, fue gradual, pero real.”
Camila, 29 años
Constancia: 8 a 12 semanas